Monster

Monster - Neon Films

Fotograma obtenido de la película «Monster»

«Directoras mujeres»…

Esta frase nunca me ha gustado, es como preguntarle a una directora de cine lo que se siente ser una directora mujer, redundando en su género, creyendo que estamos dando un paso al frente cuando sólo seguimos encasillándonos. Existen muchas buenas directoras, pero si bien esto es cierto, a muy pocas se le ha dado la oportunidad de dirigir superproducciones  cinematográficas. Patty Jenkins (Wonder Woman, 2017) es la mujer quien rompió con esa barrera y se convirtió en la primera en trabajar con un presupuesto digno de las películas más comerciales de Hollywood y, hoy, quiero rendirle tributo a ella y a una actriz que dejó la piel en su interpretación, la cual le valió el Oscar a Mejor Actriz en el 2004, Charlize Theron.

La película se titula “Monster”, como se le describió al puente del que se habla en la cinta que atemorizaba a la protagonista, también como se le describe en el diccionario a una “criatura imaginaria, grande, fea y aterrorizante”, tal y como fue vista la verdadera Aileen Wuornos, la primera asesina en serie de los Estados Unidos.

Monster - Neon Films

Fotograma obtenido de la película «Monster»

Vemos como un acto de decadencia humana puede ser razón suficiente para matar, como la sociedad no le otorga una oportunidad a alguien por su aspecto físico y la manera en que la necesidad de sentirse amada sobrepasa toda lógica. No con esto se justifican los actos cometidos, pero Jenkins nos abre la puerta al lado más humano de Wuornos, dejando entrever la fragilidad de la mujer que fue condenada a muerte en 1992 y ejecutada por inyección letal por el asesinato de siete hombres en Norteamérica.

La verdadera historia de Aileen Wournos es romántica sin dejar de ser perturbadora. No vemos a una asesina guiada por la búsqueda del placer en dicha acción, sino que vemos a una mujer vacía y perdida que racionaliza las ventajas de matar y las valida sin ningún tipo de remordimiento. Es una prostituta a la que le quedan cinco dólares en sus bolsillos y le pide a Dios que la ayude a gastárselos en algo que valga la pena antes de suicidarse. Es entonces cuando entra a un bar por una cerveza y conoce a Selby (Christina Ricci), de quien se enamora a pesar de no considerarse lesbiana y por la cual anula sus planes de cometer suicidio. Selby representa para Aileen una suerte de ángel negro y de amor tóxico. A pesar de ser mucho menor que ella, Aileen se deja llevar por los deseos de su nueva pareja, y para cumplirlos decide matar, pero antes de llegar a esto, Aileen ha tenido que recorrer un camino doloroso, el cual la lleva a odiar a los hombres, a ver el sexo únicamente como forma de pago, y a sentir la profunda necesidad de ser aceptada.

El estar acostumbrados a los asesinos en serie masculinos, muchas veces maltratadores de prostitutas para su satisfacer sus fantasías (Véase por ejemplo la genial American Psycho dirigida por Mary Harron), hace que la inversión de género sea uno de los puntos fuertes de este film. Existen muchas mujeres que han sido asesinas seriales, pero por alguna razón, no las vemos representadas en el cine con la misma frecuencia que vemos a los hombres, y mucho menos en películas de este tipo dirigidas por mujeres.

Monster - Neon Films

Fotograma obtenido de la película «Monster»

Jenkins despliega un retrato sublime de la asesina en serie, pero la actuación visceral de Theron personifica maravillosamente a una mujer que justamente fue despersonificada por completo, vista y tomada como un objeto sexual. Más allá de la belleza de Theron oculta bajo el perfecto maquillaje de Toni G, se esconde una actriz decidida y fuerte. La sutileza con la que esta mujer se llena de los manierismos de Wournos y de su mirada desorbitada, la catapultan como una de las mejores actrices de su época. Este papel le permitió a Theron probarle al mundo de lo que es capaz, cubriendo su belleza para obligarnos a verla por su talento. Y vaya que lo logró.

El dúo Jenkins – Theron nos regala en este mundo patriarcal, la posibilidad de deleitarnos con un tipo de personaje que existe y que seguirá existiendo mientras el mundo sea mundo. Están aquí para probarnos que la maldad también proviene de la mujer, que el feminismo es la búsqueda de la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, pero mostrando también que las mujeres pueden ser igual de despiadadas y frías, que también pueden ser asesinas en serie y que de igual manera pueden ser representadas en el cine tan bien como los hombres representan a los hombres.

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